Tu Siguiente Paso: De La Cocina a Lo que Viene Después
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Tu Siguiente Paso: De La Cocina a Lo que Viene Después

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LA COCINA — Episodio 52
Episodio 52 - Tu Siguiente Paso: De La Cocina a Lo que Viene Después
Este es el episodio cincuenta y dos.
El último de La Cocina.

Quiero empezar exactamente donde empezamos.
Son las cinco de la mañana en Laredo, Texas. Afuera todavía está oscuro. Los camiones pasan por la carretera. La gasolinera tiene las luces encendidas. Dentro de la cocina, alguien ya lleva cuarenta minutos trabajando.
En el episodio uno esa persona era Carmen. Una composición de las mujeres que vi en esas cocinas durante mis años con SSP Partners, antes de que el programa se llamara Laredo Taco Company, antes de que nadie le hubiera dicho que había un camino hacia arriba.
Si escuchaste los cincuenta y un episodios anteriores y los aplicaste en tu cocina, ahora tú sabes algo que Carmen no sabía. Tienes el mapa. Tienes las herramientas. Tienes el lenguaje.
Lo que haces con eso es la pregunta que cierra esta serie.

Déjame hablar primero de lo que significa llegar a la gerencia de cocina, porque este episodio no es una celebración de la llegada. Es un mapa de lo que viene después.
La gerencia de cocina en un programa de food service de tienda de conveniencia es una posición real con responsabilidad real. Ya lo vimos en el episodio cuarenta y nueve. El food cost, el equipo, los proveedores, la calidad, el horario, las auditorías. Todo eso es tuyo cuando tienes ese título.
Y para muchas personas, ese es exactamente el nivel correcto. El nivel donde sus habilidades, sus intereses, y sus circunstancias de vida se alinean de manera que el trabajo es desafiante y significativo sin ser insostenible. No hay nada de malo en eso. Una gerente de cocina excelente que permanece en ese rol durante años y que construye un programa sólido y un equipo fuerte está haciendo algo que tiene valor real para la operación, para el equipo, y para las clientes que dependen de ese programa.
Pero para otras personas, la gerencia de cocina es un peldaño, no un destino. Y para esas personas, quiero que este episodio sea una vista de lo que existe más allá.

El primer camino que existe más allá de la gerencia de cocina es la supervisión de múltiples ubicaciones.
Un gerente de área o de distrito supervisa el programa de food service a través de varias tiendas. No ejecuta el trabajo directamente. Desarrolla a las gerentes que lo hacen. Establece los estándares. Visita, observa, diagnostica, y actúa. Garantiza que el programa funciona con consistencia no en una cocina sino en todas las cocinas de su territorio.
Ese rol requiere exactamente lo que construimos en esta serie, pero aplicado a escala. La capacidad de leer una operación rápidamente. La capacidad de desarrollar a personas. La capacidad de tener conversaciones de desempeño, de manejar conflictos, de entender los números, y de comunicarse en múltiples direcciones simultáneamente.
No es un camino para todo el mundo. Requiere movilidad, tolerancia a la ambigüedad, y una disposición a manejar la complejidad humana de múltiples equipos al mismo tiempo. Pero para la persona correcta, es uno de los roles más formativos que existen en la industria.

El segundo camino es la operación independiente.
En el Valle del Río Grande y en Laredo, hay cientos de tiendas de conveniencia independientes cuyos dueños empezaron exactamente donde tú empezaste: en una cocina, haciendo tacos a las cinco de la mañana, sin que nadie les dijera que había un camino hacia arriba.
La diferencia entre la cocinera que llega al peldaño cinco y permanece ahí, y la que eventualmente abre su propio negocio, no es siempre el capital. A veces es el conocimiento. La comprensión de cómo funciona el negocio desde adentro. Las relaciones con los proveedores. El criterio para contratar y desarrollar personal. La capacidad de leer los números y de actuar sobre ellos.
Ese conocimiento lo tienes. No completo, nunca está completo. Pero tienes los fundamentos que la mayoría de las personas que abren un negocio por primera vez no tienen porque nadie se los enseñó de manera sistemática.

El tercer camino es el que quizás no pensaste al principio de esta serie: enseñar.
Las personas que han subido la escalera que describimos en La Cocina tienen algo que ningún programa de capacitación corporativo puede comprar: experiencia real, en cocinas reales, con equipos reales, bajo presión real. Esa experiencia tiene valor como conocimiento transferible.
En el ecosistema que rodea a esta serie, hay cursos, programas de desarrollo, y herramientas de entrenamiento diseñados para los niveles que construiste en estos cincuenta y dos episodios. Si llegaste aquí y puedes decir que lo viviste, no solo que lo escuchaste, tienes credibilidad para ayudar a las que vienen detrás.

Quiero decirte algo antes de cerrar que llevo varios episodios queriendo decir directamente.
Esta serie existe porque en veintisiete años en este negocio vi el mismo patrón repetirse demasiadas veces: mujeres con capacidad real, con criterio sólido, con la actitud correcta, que llegaron a un techo no porque no tuvieran lo que se necesitaba sino porque nadie les había dado el mapa. Nadie les había dicho que el camino existía. Nadie había hecho el trabajo de conectar lo que sabían de la cocina con lo que necesitaban saber del negocio, del liderazgo, y del idioma.
Esta serie es ese mapa. No el único mapa. No el mapa perfecto. Pero un mapa real, construido desde adentro de la industria, en el idioma correcto, para el mercado correcto, con respeto por la experiencia y la inteligencia de las personas que lo necesitaban.
Si te ayudó a subir un peldaño, cumplió su propósito.
Si te ayudó a ver que el siguiente peldaño existe, también cumplió su propósito.

Termino donde debía terminar: con Jaime González.
Esta serie está dedicada a su memoria. Jaime entendía lo que significa trabajar duro en este negocio. Entendía el valor de las personas en las cocinas y en los equipos que mantienen todo funcionando.
Que este trabajo sea también en su honor.

Tres preguntas. Las últimas de la serie.

Primera: ¿En qué peldaño de la escalera estás hoy comparado con donde estabas cuando empezaste a escuchar esta serie? No el peldaño que tienes en el título. El peldaño que tienes en las habilidades, en el criterio, en la manera en que piensas sobre tu trabajo. Esa diferencia es lo que esta serie construyó.

Segunda: De todo lo que aprendiste en cincuenta y dos episodios, ¿qué es lo que más quieres que la persona que trabaja a tu lado en este momento también sepa? Esa respuesta te dice qué tienes que compartir. Y compartirlo, de la manera que puedas, es el siguiente paso más importante que puedes dar.

Tercera: ¿Cuál es el siguiente paso específico y concreto que vas a tomar en los próximos treinta días como resultado de haber escuchado esta serie? No un objetivo general. Una acción específica. Una conversación que vas a tener, una habilidad que vas a practicar, una persona a quien le vas a preguntar algo que todavía no sabes. Ese paso concreto es la diferencia entre una serie que escuchaste y una serie que cambió algo.

Este ha sido el episodio cincuenta y dos de La Cocina. Cincuenta y dos episodios. Cinco fases. Una escalera completa.

De trabajadora de cocina a gerente de cocina.
Del primer taco de desayuno a los números del programa.
Del turno que sobrevives al programa que diriges.

El camino siempre estuvo ahí.
Ahora lo conoces.

Soy Mike Hernández. Fue un honor acompañarte.

Este podcast está dedicado a la memoria de Jaime González.
Que descanse en paz.